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Lluvias en Chile devastan circo mexicano

Lluvias en Chile devastan circo mexicano

El temporal de lluvia que se desató en el norte chileno entre el 24 y 26 de marzo pasado tuvo entre sus miles de damnificados a los más de 120 trabajadores del circo mexicano de los Espectaculares Hermanos Fuentes Gasca.

Conocidos por los espectáculos que llevan por todo Chile, y que pueden disfrutar los habitantes de Santiago cada septiembre, el Circo Ruso sobre Hielo de los Espectaculares Hermanos Fuentes Gasca estaba hace unos días, sin duda, en el lugar y momento menos indicados.

Habituados a recorrer todo Chile durante el año, su estadía en Chañaral por cuatro días tras sus presentaciones en Copiapó, capital de la norteña Región de Atacama, debían ser como todas: cientos de personas en las galerías para ver en acción a los patinadores de Rusia y otros países que atraen la atención de grandes y chicos.

Sin embargo, el aluvión que bajó por el río Salado el 25 de marzo pasado inundó gran parte de Chañaral y dejó la parte baja de la ciudad con una capa de lodo de casi dos metros de altura, además de provocar un socavón justo en donde estaba siendo instalado el circo mexicano, que perdió 90 por ciento de su infraestructura.

Fernando Moreno Omote, esposo de Carmen Fuentes Ramos -propietaria del circo de los Hermanos Fuentes Gasca que recorre Chile durante todo el año- relató a Notimex los angustiosos momentos que vivieron con la llegada del aluvión y la impotencia para rescatar parte de sus vidas.

“Teníamos todo listo para comenzar a levantar la infraestructura de la carpa y a las nueve y media de la mañana (del 25 de marzo) nos avisaron que teníamos que desalojar”, porque el devastador aluvión ya estaba cerca del lugar autorizado, en la costanera de Chañaral, recrodó.

Moreno Omote apuntó que “sólo alcanzamos a sacar un contenedor, de los varios que teníamos allí, porque en ese momento sólo contábamos con un camión ya que el resto estaba en viaje con otras cosas desde Copiapó”.

Con la voz entrecortada, este hombre de circo, que realiza múltiples oficios en la empresa, recuerda detalles del “desastre total que nos ha llevado el 90 por ciento de nuestra infraestructura” como los equipos de iluminación, el sonido, la pista de hielo y tres casas-rodantes.

Todos sus equipos quedaron enterrados en un socavón que se produjo en el mismo lugar donde se instalaría el circo y que, según sus cálculos, tendría unos ocho metros de profundidad, al punto que un autobús de dos pisos se encuentra enterrado en el lugar sin rastro alguno de él en la superficie.

Lo mismo ocurre con gran parte de la infraestructura del circo, la cual se encuentra enterrada en el socavón y sin que hasta el momento exista la posibilidad de excavar, excepto en un par de lugares donde se ubicaron contenedores que fueron abiertos para sacar las cosas que guardaban en su interior, todos ellos cubiertos de lodo.

En el Circo Ruso sobre Hielo de los Espectaculares Hermanos Fuentes Gasca trabajan 30 mexicanos, que se encuentran albergados en un liceo y en un par de casas-rodantes que se salvaron del desastre.

La mayoría perdió su ropa y documentos, incluidos pasaportes y objetos personales, que se encuentran enterrados en la costanera de Chañaral, distante 972 kilómetros al norte de Santiago.

Moreno Omote, quien ha realizado de todo en materia de circos, incluido 15 años de experiencia en la domadura de tigres para un espectáculo donde se presentaba en una jaula con seis de ellos, apuntó que esa destreza lo llevó a México, donde conoció a su esposa, hija de Gustavo Fuentes Gasca, fundador del circo que lleva ese apellido.

El representante del circo, Daniel Duberti, añadió por su parte que “la pérdida material es enorme, años de trabajo del circo de los hermanos Fuentes Gasca, pero más que nada es la incertidumbre, el no saber qué va a pasar ahora, el después”.

“Estamos viendo que se puede salvar de material, porque está todo revolcado en el lodo… la pérdida es casi total”, añadió.

“Las pérdidas financieras son superiores al millón de dólares, son años de trabajo que están bajo el lodo. Era un circo muy confortable, cómodo, como estar en un cine”, asentó.

Destacó que “el panorama es desolador porque rescatamos un 20 por ciento del circo, no tenemos iluminación ni sonido ni carpa, pero el espectáculo debe continuar y debemos salir adelante”.

Mudos testigos de la catástrofe son los mástiles de la carpa, dos de los cuales aguantaron la embestida de vehículos, entre muchos otros materiales, y aún se encuentran en pie, aunque torcidos, como una señal que la gente de circo, aunque devastada, mantendrá la fuerza para ponerse de pie nuevamente y retomar las funciones cuando sea posible, porque como dicen ellos, “el espectáculo debe continuar”

FUENTE: milenio.com

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