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La Champions se ceba con el centro del campo del Barça

La Champions se ceba con el centro del campo del Barça

Entre Rafinha y Rakitic cada partido de Champions ha supuesto un dolor de cabeza para Luis Enrique en lo que a sus centrocampistas se refiere. Cuatro partidos y cuatro lesionados, desde la gravedad de Rafinha a la espera de Rakitic, la maldición parece ser una realidad.

El croata se retiró a los 20 minutos del duelo frente al BATE para echar por tierra, se supone, la prueba que proponía el entrenador, desmintiéndose a sÍ mismo para apostar por un 4-4-2 con vistas a un Clásico en el que no se espera, salvo milagro, a Leo Messi.

El tridente convertido en pareja y los sustitutos más sustitutos que nunca. Muir y Sandro en el banquillo para que la recuperación de Iniesta y la trascendencia de nuevo cuño de Sergi Roberto cambiasen los parámetros de Luis Enrique, que apostó por colocar en su puesto natural a Busquets y de poblar el centro del campo para que decidieran arriba los cracks.

Una idea que puede ahora quedar a la espera de conocer el alcance de la lesión de Rakitic. Si el croata no tiene nada grave y, tal como se teme, Messi no llega al Clásico, ante el BATE se mostró la idea más probable, cambiando a Ter Stegen, Adriano y Vermaelen por Bravo, Alba y Piqué para completar el once que debería encargarse de discutir el mando de la Liga al Real Madrid en el Bernabéu.

Quedará ello a expensas de conocer a fondo qué padece Rakitic, aventurándose una lesión muscular que, de entrada, pone en duda su presencia en el Clásico y deja en el aire toda la idea que pudiera tener preconcebida Luis Enrique, contemplándose mucho más improbable que el entrenador pudiera recolocar a Mascherano en el mediocentro y a Busquets de interior acompañando Vermaelen, Mathieu o Bartra a Piqué en el centro de la zaga.

Afortunadamente el Barcelona no volverá a jugar Champions hasta después del Clásico, por lo que el técnico asturiano podrá no temer hasta el 24 de noviembre otro percance en su centro del campo.

El 16 de septiembre cayó Rafinha en Roma, víctima de una entrada de Nainggolan que le supuso una rotura de ligamentos que le mantendrá alejado de los campos por lo menos hasta abril.

Aquello sucedió en la primera jornada de la fase de grupos y en la segunda, el 29 de septiembre, el que se retiró lesionado fue Iniesta, también a la hora del partido que enfrentó al equipo azulgrana con el Bayer Leverkusen en el Camp Nou.

La gravedad, por suerte, no alcanzó el grado del brasileño y Andrés volvió, después de un mes, en Getafe para recuperar este miércoles su puesto en el once titular. A la tercera… el tercero. En Bielorrusia el Barça venció al BATE pagando como peaje la lesión muscular de Sergi Roberto, que duró apenas 18 minutos en el campo.

Ocurrió el 20 de octubre y diez días le bastaron al medio de Reus para estar a punto, por mucho que supusiera un verdadero fastidio. Hasta este 4 de noviembre que le tocó a Rakitic, como cuarta víctima en cuatro jornadas de Champions especialmente crueles con el centro del campo del Barcelona.

Al fondo alumbra, sin embargo, otro inconveniente quizá más peliagudo para Luis Enrique que deberá regresar a los orígenes del 4-3-3 que en su discurso se contemplaba tan intocable como sustituido fue un rato en Getafe y de entrada ante el BATE para comenzar a plantear la idea con que acuda el 21 de noviembre al Bernabéu.

FUENTE: espndeportes.com

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