Home / Deportes / #Entérate: Zidane no se quiere bajar de la novena nube con el Real Madrid
#Entérate: Zidane no se quiere bajar de la novena nube con el Real Madrid

#Entérate: Zidane no se quiere bajar de la novena nube con el Real Madrid

“Teniendo estos jugadores todo es más fácil”, afirmó Zinedine Zidane, que a dos semanas de cumplir un año en el cargo de entrenador del Real Madrid está a punto de dirigir el tercer partido por un título desde que llegó el pasado 5 de enero, la final del Mundial de Clubes que el cuadro merengue disputará ante el Kashima Antlers japonés éste domingo.

La percepción del Real Madrid ha cambiado diametralmente desde que Zidane asumió el cargo en medio de una crisis institucional y deportiva provocada por los malos resultados de la primera mitad de la campaña 2015- 2016.

El francés, que entonces dirigía al filial en la Segunda División B, fue ascendido al primer equipo, adelantando el plan ‘a futuro’ de la directiva de la institución. Una decisión que generó escepticismo, pues carecía de experiencia para hacerse cargo del vestidor más difícil de Europa. Apenas sumaba 41 partidos dirigidos con el Castilla. Pese a un récord ganador, había fallado en la misión de ascender a uno de los mejores equipos de la categoría a la Segunda División.

En enero se topó con un equipo disgustado, sin confianza, presa de la crisis que estuvo a punto de causar un cisma en el Real Madrid. Una afición alienada con el equipo que aún tras el cambio en el timón pedía la cabeza del presidente Florentino Pérez y, casi, una limpia en el plantel.

Sin llegar a enamorar, ni siquiera convencer con su juego, Zidane dio al equipo la estabilidad que le faltaba y lo convirtió en un grupo sólido y funcional, normalizando así el ambiente en torno al equipo. Casi 12 meses después sigue sin causar fascinación, pero que saca el máximo provecho del talento individual de sus jugadores, cumple con los resultados y la afición – salvo en momentos puntuales en que reclama un juego más vistoso – se ha dejado de meter con sus jugadores.

“Mi idea era intentarlo. Hacer grupo y ganar partidos. Cuando eres entrenador del Real Madrid es lo único que puedes hacer. Como soy positivo; no parece, pero lo soy, me esperaba un Real Madrid así (exitoso). Teniendo estos jugadores es más fácil”, señaló el entrenador en rueda de prensa celebrada en Yokohama.

Zidane dirige un plantel con un valor de mercado estimado en 823 millones de dólares, con tres jugadores que se han proclamado campeones del Mundo o Europa con sus selecciones, otro con ambos títulos en su palmarés, siete que han optado al Balón de Oro al mejor jugador y el último ganador del trofeo – Cristiano Ronaldo – que ha ganado, cuatro y es actualmente el futbolista mejor pagado de la historia.

Un plantel que ha cambiado poco con respecto a la temporada pasada. Zidane no quiso, o no pudo, deshacerse de casi nadie salvo Jesé y Arbeloa, mientras la inyección de sangre nueva llegó en forma de repatriación. Resultó, según el capitán Sergio Ramos, que esa era “la clave”. En que la base del grupo se conservara intacta y que exista diversidad entre los extranjeros del equipo:

“Es difícil formar un grupo como el de hoy; no ha habido muchos cambios, no hay mayoría de jugadores de un solo país, antes había mucho brasileño (cinco, en 2006) o mucho holandés (seis, en 2007). Eso hace que fluya el juego más fácil y nos conozcamos mejor”, opinó el defensa andaluz.

En el actual plantel no pasan de tres los jugadores extranjeros con la misma nacionalidad y cuenta diez españoles, una tendencia que se ha mantenido más o menos estable los últimos cuatro años, desde la temporada 2012 – 2013 en que la representación local se redujo a siete jugadores, la menor desde la campaña 1995-1996, en que los futbolistas de países comunitarios dejaron de ocupar plaza de extranjero. Después está el “saber gestionar” esa diversidad.

“(Con Zidane) el grupo cambió por competo a nivel anímico; gestiona muy bien al vestuario y saca las mejores virtudes de los futbolistas. Sabe trasladar como técnico el talento que ha tenido como jugador”, afirmó Ramos, que no es el primer miembro del cuadro merengue en expresar la misma opinión en los últimos 12 meses.

Zidane llegó demasiado tarde para salvar la temporada en Liga, tanto que la única derrota que ha sufrido en el torneo local, un 0-1 ante el Atlético de Madrid, fue determinante para quedar fuera de la competencia por el título. Pero desde entonces, la suerte le ha sonreído.

Ha conquistado una Champions League y una Supercopa de Europa. En 52 partidos dirigidos, suma 40 victorias, 10 empates y solo dos derrotas, la última en abril. Ha registrado una marca de 36 partidos sin conocer la derrota, la mejor racha en la historia del club.

El domingo buscará alargarla a 37 en otra final, la del Mundial de Clubes, un torneo que aunque carece de prestigio en el Viejo Continente, o quizás por eso, es una “obligación” ganar para el Real Madrid, que como Campeón de Europa ha llegado directo a la semifinal como favorito a llevarse el título. Aunque beneficios, en sí, no le ve tan larga concentración lejos de casa a mitad de la campaña.

“Poco (beneficio), la verdad. Pero vinimos para esta competición y de todos modos necesitábamos esta semana entera (de concentración) jugando dos partidos. Metido todos los días en hotel es un poco aburrido al final, pero es parte de nuestra profesión. Cuando estás en Valdebebas tienen posibilidades de hacer más cosas, sobre todo ellos (los jugadores), que necesitan un poco más de aire. Pero estamos contentos de poder jugar una final”, dijo Zidane, antes de insistir, como suele, en que su equipo debe estar “muy concentrado”, “respetar al rival” y que “con la camiseta no se gana nada”.

Después vendrá una semana de descanso para continuar la batalla en los tres frentes grandes: Liga, torneo que su equipo lidera con un colchón de seis puntos, Copa del Rey, donde espera rival para los Octavos de Final tras eliminar por 13-2 global a un rival de Segunda B, la Cultural y Deportiva Leonesa, y Champions Legue, en que se mediará al Nápoles en los Octavos de Final el próximo mes de febrero.

Lo que al final cuenta para determinar si la ‘era Zidane’ apenas empieza o puede darse por consumida. Zidane no olvida que aún falta media campaña y al primer descuido, se le puede venir abajo el plan.

Ya ocurrió a finales de 2014, cuando el francés se sentaba en el banquillo al lado del técnico Carlo Ancelotti. Entonces, como ahora, los merengues lideraban la tabla, habían resuelto la primera ronda de la Copa con comodidad y habían avanzado a octavos de Champions como favoritos a repetir el título después de firmar seis victorias. Pero tras coronarse campeón del Mundo en Marruecos hilando 32 partidos sin caer derrotados, los merengues volvieron a casa para un calamitoso arranque de 2015 que los dejó con las manos vacías y significó el fin del italiano.

Empezó con la derrota ante Valencia, la subsecuente eliminación en los Octavos de Final de la Copa a manos del Atlético, en enero, la derrota por 4-0 ante el Atlético en febrero, un empate ante Villarreal en marzo que provocó su caída de la cima de la tabla antes de que las derrotas ante Athletic y Barcelona lo dejaran fuera de la contienda por la Liga.

También la Champions se les fue de las manos después de resolver dos eliminatorias a tropezones ante Schalke y Atlético antes de caer en Semifinales frente a la Juventus.

“No hablamos de eso (lo que pasó en 2014) pero lo tenemos presente; la vida no es… las cosas no se hacen de la misma manera. Aprendes de las cosas positivas y sobre todo de las negativas. Tenemos un partido importante sin pensar en nada más. Luego cuando volvemos de las vacaciones vamos a trabajar muy fuerte porque hay que empezar otra vez de cero”, comentó Zidane.

FUENTE: espn.com.mx

¿Qué opinas de esa nota?

Scroll To Top