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#Entérate: Nueva Justicia,  ¿cómo en la tele gringa?

#Entérate: Nueva Justicia, ¿cómo en la tele gringa?

EL TELEFONO INDISCRETO
Por Felipe Victoria Zepeda
“Ay jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?”, los burócratas aplaudidores de las faraónicas ocurrencias del mero mandamás nacional efímero con su ambiciosa y riesgosa reforma del sistema legal mexicano, ya no hallan qué virtudes endilgarle a algo que apenas comenzará caminar y a ciencia cierta no se sabe si resultará

Pero en fin, a las ocurrencias del gran jefazo ni quien se atreva a discutirles, como aquel cabo de puertas que le preguntó al Coronel si los cocodrilos vuelan y el de las tres estrellas sin águila le preguntó carcajeándose quien había dicho tal pendejada…

Preocupado el subordinado, le informó que lo había expresado El General, entonces el Coronel cambió de expresión a una mueca solemne y con toda seriedad le dijo como disculpándose:

– ¡Ah!… es que a veces sí, pero muy bajito para que no los vean porque andan en misión secreta, por eso mejor no lo diga Cabo…

De momento y a regañadientes todos los empleados de tribunales superiores de justicia y procuradurías a tomar cursos para entender de qué se trata el nuevo sistema, igual los abogados litigantes pues no les queda de otra

Hoy me receté la columna Razones del prestigiado Jorge Fernández Menéndez en Excélsior y les comparto fragmentos:

“No se trata, como dijo el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, mi muy estimado Luis María Aguilar, de estar en contra de la reforma al Sistema de Justicia Penal Acusatorio, al contrario”

“Se trata de comprender, como dijo Alejandro Martí en el Foro sobre Seguridad y Justicia, de que efectivamente se haga justicia. No se trata de tener en la cárcel a inocentes, se trata de que no la abandonen los verdaderos criminales”

“No se trata de que se inventen pruebas, que es lo que se quiere evitar, se trata de que no se deje en libertad a un criminal porque alguna prueba en su proceso se obtuvo de alguna forma indebida. No se trata de presionar a los jueces para que no hagan justicia y mucho menos de exonerar los errores que puedan cometer policías o ministerios públicos al momento de una detención, pero sí se trata de que haya un poco de sentido común en las sentencias, que se dicten con base en el espíritu de la ley y no sólo en su letra”

“No se trata de olvidar las garantías que la ley otorga a todo acusado de un delito, pero sí se trata de criticar una lógica ultragarantista que no sabe distinguir los matices que un sistema de seguridad y judicial como el nuestro, en proceso de formación, con muchas desviaciones, aún tiene”

“Ése es el gran debate en torno a la justicia una vez que la enorme mayoría de los interesados estamos plenamente de acuerdo en la conveniencia y necesidad del Nuevo Sistema de Justicia Penal. Se trata de definir con claridad en qué medida las faltas al debido proceso descalifican a éste por completo y, por ende, le otorgan la libertad inmediata a un presunto delincuente o si las pruebas que devienen de esas faltas pueden eliminarse manteniendo todos los demás elementos que sustentan ese proceso, o incluso si éste se repone por completo”

“Técnicamente es complicado de establecer, pero a cualquiera le quedará claro que una cosa es liberar a un hombre que fue detenido y acusado por fallas evidentes, como confundirlo con alguien que tiene su mismo nombre, y otra muy diferente, como ha sucedido, es liberar a secuestradores que eran notorios integrantes de un grupo criminal, que fueron detenidos in fraganti con su víctima encerrada en un clóset con dedos amputados y a punto de ser asesinada, porque supuestamente faltó un testigo cuando se hizo una identificación a través de una cámara Gesell o porque los detenidos alegaron que fueron golpeados cuando fueron detenidos o porque tardaron cuatro horas en ponerlo a disposición del Ministerio Público o porque, aunque usted no lo crea, se revisó su teléfono celular sin tener una orden judicial. Delincuentes notorios que, además, son indemnizados con cifras millonarias considerándolos víctimas del Estado”

“Quienes defienden las tesis ultragarantistas de la Primera Sala de la SCJN insisten en que las faltas al debido proceso, en cualquiera de sus etapas, contaminan todo el proceso y, por ende, se debe otorgar la libertad a los detenidos, y que ésa es la única forma de ir encauzando todo el sistema hacia una verdadera garantía de los derechos de cualquier acusado. Pero se olvida que la consecuencia directa de esa visión es hoy la liberación prematura de notorios criminales que quedan en la calle simplemente por un tema de interpretación de las leyes”

“Pero también se olvida que apoyándose en las resoluciones de la Primera Sala de la Corte se crea una coartada excelente para liberar a todo tipo de detenidos, ya sea por coacción, por miedo, por corrupción o, simplemente, para no generarse problemas. Y el problema adicional es que quienes así actúan no pueden ser investigados porque argumentan que, simplemente, cumplieron con su responsabilidad y tienen respaldo legal para hacerlo. Ya hay experiencia en este tipo de casos, un juez de enorme peso en su momento, José Guadalupe Luna Altamirano, a quien en este espacio, pero en el 2005, calificamos como el juez que dictaba sentencias siempre favorables al cártel de El Chapo Guzmán, tardaron nueve años, hasta julio de 2014, en terminar de investigarlo y que la Judicatura le quitara su cargo luego de que se descubrió que tenía depósitos millonarios en sus cuentas bancarias que no podía justificar”

“En un país que vive una brutal crisis de inseguridad, con una corrupción que penetra todo, como la humedad, y de falta de confianza de la gente en las instituciones, incluyendo las de justicia, no se puede actuar con ligereza ni tampoco basándose en utopías”…

Para leer dos veces esta pieza inmensa de Jorge Fernández Menéndez; lástima que pocos abogados, jueces y MP tienen el buen hábito de documentarse en periódicos…

¿Qué opinas de esa nota?

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