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#Entérate: Cuidado con las mujeres muy hermosas…

#Entérate: Cuidado con las mujeres muy hermosas…

EL TELEFONO INDISCRETO
Por Felipe Victoria Zepeda

Ni quien dude que al lado y no detrás de los hombres exitosos siempre hay una mujer

Ejemplos abundan en la historia y de las féminas empoderadas poco positivo se habla de sus consortes, a veces conchudos resignados como algunos Reyes que aún existen del otro lado del mundo

Pero en el mundillo político, ¿qué tanto influyeron las “primeras damas” o las “primeras camas” de varios presidentes y gobernadores en las tonterías que cometieron o incluso aciertos?

¿De cuantas de ellas la gente del pueblo de a pie se acuerda?, digamos de una guerrerense como Carmen Romano, Lupita Borja, Conchita Izaguirre, Eva Sámano, Cecilia Occelli, Patricia Velasco, Paloma Cordero, Esther Zuno…y ahora Angélica Rivera o algunas artistas y actrices que sostuvieron romances extramaritales con presidentes?

Exploré ese mundillo tras bambalinas para concebir una de mis novelas más difíciles: “Mujeres Peligrosas”, que de origen trae todo un sino trágico y su aparición pública aún no se ha podido dar en grande, por lo que mi extinto editor Don Octavio Colmenares Vargas predijo desde el principio apoyado por su cuate Carlos Fuentes para que prudenciaran y dilataran la edición hasta que murieran varios personajes involucrados…y hasta ellos mismos, caramba…

No me quedó más que poderla imprimir en edición digital privada con muy selecta distribución “bajo el agua” y para colmo de malas, por esas similitudes y paralelismos en la historia sigue muy ardiente, como si por sí misma exigiera postergarse por lo menos hasta diciembre de 2018, por damitas como Karime Macías de Duarte y otras ambiciosas
Les ofrezco en dos entregas, fragmentos de la introducción de la novelita caliente y peligrosa como las mujeres hermosas de que trata:

“¿Qué misterio hay detrás de las millonarias fortunas de algunas personas que en las grandes ciudades de todos los países del mundo se hacen llamar “de sociedad”, destacando en el arte, la cultura y el poder?

¿Son todos esos fabulosos patrimonios producto de herencias, “buena estrella” en los negocios, o ganados mediante el narcotráfico y la política?. ¿Todos los millonarios lo son por haberle atinado honestamente al premio gordo de la Lotería, al Melate, a las apuestas en hipódromos o Las Vegas?.

El mundo de los inmensamente ricos tiene su fascinación, su glamur y un gran velo de misterio. Lo más atractivo de él son las bellísimas mujeres; alhajadas, bien vestidas y exquisitamente perfumadas que llenan las planas de sociales en los diarios, así como también los interesantes caballeros que las acompañan en las fotografías. Sus júnior no se quedan atrás, pero todos ellos, padres e hijos, suelen tener sus propias historias. Algunas de ellas no muy limpias ni dignas de ejemplo para nadie.

En el mundo de principios del Siglo XXI siguen imperando los prejuicios sociales dentro de una desgastada y comercializada “moralidad”, que se viste a la última moda y celebra reuniones de beneficencia y cocteles, sin más finalidad que buscar el lucimiento personal y presumir cada cual de los incrementos en sus cuentas bancarias y el buen éxito de sus inversiones y operaciones financieras en casas de bolsa, muchas de las cuales lavan dinero sucio, o cuando menos aquel obtenido de la explotación inmisericorde de los trabajadores.

Por desgracia, para algunas personas se convierte en obsesión criminal el poder ocupar un lugar en ese estrecho mundillo del Jet-Set, como le pusieron por nombre los reporteros desde hace mucho, o aparecer en la gustada revista española ¡Hola!.

Los ricos desean poder y los poderosos ambicionan riqueza. Como dice el refrán: “caras vemos, corazones no sabemos”. Quienes conforman esa clase adinerada se creen decentes, se sienten importantes y hasta se imaginan ser de sangre azul como Su Majestad Juan Carlos de Borbón, Rey de España.

Para lograrlo, algunas tuvieron que deshacerse del corazón, de los sentimientos nobles y de los principios ético-religiosos que transforman en alhajas como las que lucen en los dedos, las muñecas y entre los senos que se dejan ver generosos entre los escotes atrevidos que presumen en las ceremonias y celebraciones de postín. Se arreglan fortunas y se destruyen familias para proteger intereses y progresar dentro de ese falso mundo.

Algunas de las “respetables” damas que vemos en los eventos sociales cuya crónica aparece en periódicos y revistas, tuvieron que dejar de serlo para llegar a sobresalir en el Jet-Set y la política.

Para poderse dar el lujo de habitar en exclusivos fraccionamientos y colonias de primera, hay quienes llegan a cometer asesinatos que casi siempre quedan impunes, gracias al soborno de autoridades y policías o a las influencias políticas y a la mala procuración y administración de justicia que se padece no solo en México, sino en muchos países del mundo.

En las próximas páginas novelaremos un caso basado en hechos reales de la vida de doña “María Concepción Kazúnsolo y L. N.”.

Los nombres de algunos de los personajes tuvieron que ser cambiados, al igual que ciertas circunstancias para proteger a inocentes, que sin saberlo se vieron involuntariamente mezclados en cuestiones criminales y repugnantes que aquí se narran y denuncian; pero así las cosas le restaba un poco de interés, así que a final de cuentas fueron pocos quienes quedan en el anonimato de un pseudónimo que fácilmente el amable lector descubrirá.

Obvio es decir entonces que algunas similitudes o parecidos con personas de la vida real mexicana son acertados, pero algunos parte de la trama y ficción que no constituyen denuncia alguna. Sin embargo, el caso a que nos referimos es uno de tantos en que la justicia mexicana ha sido burlada por personas del Jet-Set, con el consentimiento de quienes debían haber aplicado la ley sin distingos ni consignas políticas en su tiempo y momento”.

Continuará

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